Imágenes de la Organización

Dedicado a estudiantes, investigadores, docentes; "solucionadores de problemas", como los llama Morgan e, inclusive, para muchos que construyen imágenes de si mismos a través de ese fenómeno cotidiano que denominados trabajo

ECONOMÍA DE GUERRA

Originalmente publicado en Mujerdepalabra's Blog:

ELIBETH EDUARDO

La primera vez que escuché a Voldemort increpando a todos que había que bañarse con el agua equivalente a un sólo tobo y un máximo de 3 minutos, me pregunté si sabía lo que hacía.
Me parecía que no tenía sentido que hablara de escasez en esos niveles porque era reconocer una falla de su gestión que ocasionaría penurias a la gente.
Luego me di cuenta que siempre podía (y lo hizo) argumentar que la causa de la crisis era que no se habían hechos las inversiones necesarias en los gobiernos anteriores, sin explicar por qué SU GOBIERNO no lo había hecho.
Pero, sobre todo, el gran arma de Voldemort en estos casos era el SABER que sus votantes no tienen mucho más de un tobo de agua. Muy pocos contaban con agua de tubo y esos, seguramente, no se verían afectados por la restricción.
Era la clase…

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30 marzo, 2014 Publicado por | Serie VII.- Categoría en progreso | Deja un comentario

VOLDEMORT, el führer

Originalmente publicado en Mujerdepalabra's Blog:

ELIBETH EDUARDO
Gracias a HBO tuve el gusto de disfrutar de nuevo de esa estupenda película que es Harry Potter y las Reliquias de la Muerte II. Ver de otra vez la “Batalla Final” y el asedio sobre el colegio de magia me hizo pensar lo grabado que está en el imaginario inglés el bombardeo sobre Londres ocurrido durante la segunda Guerra Mundial y, con ello, recordé lo mucho que me impactó la versión de los totalitarismos de izquierda y derecha que hace J.K. Rowling en el quinto de sus libros, La Orden del Fénix.
Eso a pesar de que, inicialmente, el objetivo del personaje de Harry Potter puede haber sido mostrar que la fama no es tan fabulosa como puede parecer – algo típicamente inglés – así como la fría crueldad del abandono y maltrato de niños que puede esconderse en cualquier casa suburbana sin que nadie intervenga.
Es…

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30 septiembre, 2013 Publicado por | Serie VII.- Categoría en progreso | Deja un comentario

EL PRESO NÚMERO 9

Originalmente publicado en Mujerdepalabra's Blog:

ELIBETH EDUARDO

Confieso que, cuando William Ojeda hizo su (esperada por mi) devolución hacia al chavismo de donde había salido, pensé que ya la suerte de la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional estaba echada.
Por alguna razón que no logro ubicar, me perdí en alguna parte de disfrutar en forma extensa el que la oposición tenía un ventaja de dos diputados para amargarle la vida a Voldemort (me niego a nombrarlo, aunque esté muerto) y su banda de mortífagos corruptos.
Así que la actual situación de pugna por el diputado 99 me tomó un poco descolocada.
Claro, debí pensar que si Ojeda hubiese sido suficiente para tener la mayoría absoluta ya tendríamos un Contralor General que hubiese dicho que los gobernadores opositores son miembros de la Cosa Nostra y el difunto antes de morir hubiese llamado a una nueva Constituyente para instalar el Estado comunal y eliminar las elecciones…

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26 agosto, 2013 Publicado por | Serie VII.- Categoría en progreso | Deja un comentario

Hasta el día en que volverán a ser libres, William Faulkner

Originalmente publicado en Calle del Orco:

Solzhenitsyn

Querido Mr Colwell:
Durante largo tiempo he estado pensando seriamente en la invitación a formar parte de un grupo de escritores americanos en una visita a Rusia.
Creo que mi declinación de visitar Rusia como huésped del gobierno ruso actual sería de mucho más valor en la “guerra fría” de las relaciones humanas que mi presencia allí.
La Rusia con la que he logrado, espero, algún parentesco espiritual, fue la Rusia que produjo a Dostoievski, Tolstoi, Chéjov, Gogol, etc. Aquella Rusia ya no está allí. No quiero decir que esté muerta; hará falta más que un estado policial para destruir y mantener destruida la práctica espiritual de los herederos de aquellos hombres. Estoy seguro de que siguen escribiendo con la misma sinceridad sobre el corazón humano como lo hicieron sus grandes antepasados; escribiendo con riesgo de su propia vida probablemente, escondiendo las páginas -las novelas, los relatos, los dramas- debajo…

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19 agosto, 2013 Publicado por | Serie VII.- Categoría en progreso | Deja un comentario

HONORIS CAUSA

Originalmente publicado en Mujerdepalabra's Blog:

ELIBETH EDUARDO
Eran más de las 8 cuando me desperté y supe qué me había quedado dormida. Y, aunque las convocatorias no suelen ser puntuales, era más probable que llegará cerca de las 11 que de las 10. Parecía demasiado tarde. Puse Globovisión. Nada, por supuesto. La nueva gerencia, si iba a mostrar los preparativos de una marcha, no sería la nuestra.
Dudé. Quizás – solo tal vez – no era tan importante ni tan urgente. Después de todo, bastaría con la comunidad universitaria: profesores, estudiantes… Pero me dio miedo al pensar en los administrativos y obreros.
Tuve la tentación de poner VTV para ver como iba el preparativo de la otra.
“¿Es tan importante?”, me pregunté de nuevo. Y recordé la muy desagradable arenga de Jorge Rodriguez diciendo que la marcha no estaba permisada y no se cuanto. Recordé al Presidente proclamado por el CNE diciendo – mas o…

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30 junio, 2013 Publicado por | Serie VII.- Categoría en progreso | Deja un comentario

De Chávez a Maduro, o la expresión del Totalitarismo del Siglo XXI

Originalmente publicado en Blog / LUIS FRANCISCO INDRIAGO:

Este de Venezuela es el Totalitarismo del Siglo XXI, una forma de gobierno que controla todas las instancias del poder para asegurar que su ejercicio se recubra con un barniz electoral.

Para el Totalitarismo del Siglo XXI el concepto de democracia no contempla la separación e independencia de actuación de poderes, sino solamente el recurso aclamatorio para el mantenimiento del poder y sus beneficios.
El Totalitarismo del Siglo XXI no tiene ideología definida. En el caso de Venezuela lo más acertado es llamarlo simplemente “chavismo”. De lecturas diversas Hugo Chávez fue tomando ideas y acciones que se ajustaran a su interés.
Por eso el brazalete, las camisas (no pardas, sino rojas) y los grupos de choque fascistas, aquí llamados “colectivos”; las decisiones económicas siguen patrones del comunismo chino, pasando por el control de cambio cubano, o las tradicionales formas del populismo latinoamericano, desde Perón hasta el indigenismo como manifestación del…

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12 junio, 2013 Publicado por | Serie VII.- Categoría en progreso | Deja un comentario

IMÁGENES DE LA ORGANIZACIÓN

ELIBETH EDUARDO 

Para mi tesis de pregrado, empleé mucho tiempo y esfuerzo estableciendo la polisemia del término “imagen”, tratando de que el apellido “corporativo” no desentonara. En aquel entonces, las comunicaciones corporativas eran preferencias de bichos raros que atendían a una “moda” reinvindicadora que no podía durar. O, al menos, eso creían muchos: que las “Relaciones Públicas” se estaban reinventando en un extreme makeover que no por ello las hacía más importantes, por más que las empresas intentaran usarlas como una nueva forma de “venderse” frente al público…
No: el periodismo, la COMUNICACIÓN en letras mayúsculas estaba en los diarios y su abnegada misión, lejos del mundo “mimado”, sereno y apacible de las empresas y sus pequeñas historias.
Bueno… hay gente que no puede distinguir una tendencia ni en el momento de ser atropellado por ella. Y esto, aunque lo parezca, no es una metáfora.
Gracias a dios, e maestro Peter Drucker en “La sociedad Postcapitalista” deja a quienes desmeritaban el tema absolutamente en ridículo cuando señala que “La sociedad en todos los países desarrollados se ha convertido en una sociedad de organizaciones en la cual la mayoría de las tareas sociales, si no todas, son hechas por y en una organización”.
El error que comete Drucker es pensar que se necesita ser “desarrollado” para que pase esto. No hace falta ni siquiera ser “Occidental” ni “judeo cristiano”. No es pues, un privilegio histórico sino parte de una colectiva evolución de la humanidad. Al menos de una MUY numerosa parte de ella…

Entre Chávez y Garbett
Puesto que sé que el esfuerzo de desenrredar la polisemia es grande, me gusta simplificárselo a mis estudiantes y creo lograrlo combinando la visión de estos dos autores en el mismo semestre: la semiótica, funcionalista y con tendencia a lo visual de Norberto Cháves con la mirada, todavía desde las relaciones públicas, de un gerente que se hizo consultor para demostrar que la IMAGEN, con mayúsculas, era un elemento estratégico de la gestión de las organizaciones. Hoy en día, de esa manera entendemos lo que llamamos “reputación”… noción muy similar a la de Garbett y, al igual que la suya, hablamos de constructos creados y diseñados, cuidadosamente por cierto.
Mientras Garbett es franco y llano Cháves es complejo, sofisticado y críptico. Garbett parece susurrarnos chistes al oído… con todo y malas palabras. Chávez, en cambio, es académico y formal, apelando siempre a que una imagen, signo, símbolo vale más que mil palabras. Para algunos, pese a su densidad, funciona.
Polos complementarios para tratar el mismo fenómeno, ambos me sirven de excusa para recordar que, antes de la reputación, de la responsabilidad social o los “stakeholders” estaban los consultores de imagen (logos, etc.) que buscaba la coherencia, por un lado y las relaciones públicas que diseñaban los discursos identificatorios, por el otro.

Y llegamos al nombre de este blog
Nada que ver con los dos autores anteriores: es un tributo a Gareth Morgan quien tiene una aproximación SIMBÓLICA (en mayúsculas de orgullo) de los procesos (y la gente que los ejecuta) que hacen a las organizaciones y la realidad que se desarrolla en ellas. Que las define.
Procesos… como la comunicación y gente: vendiendo, evaluando, ordenado, interactuando. Comunicándose para lograr la interacción. Gente trabajando: definiéndose a través de lo que hacen y logran. Y organizaciones que hacen, exactamente, lo mismo: explicarse a través de sus acciones y logros por caminos como la gestión, la planificación, la reputación y la comunicación, entre otros recursos analíticos.
Aunque el libro y la obra de Morgan merecen revisión aparte, tomo de él no sólo el nombre de su libro sino su concepción sobre la “comprensión” de lo que pasa en las organizaciones a través de la gente que las construye en sus proceso de interacción, ya sea en términos privados o de cara al público como bien nos lo muestra en la actualidad la web 2.0 y sus expresiones más conocidas y populares, tales como las redes sociales, blogs organizacionales o YouTube.
Este blog, pues, girará en torno a las organizaciones y los procesos que las construyen a través de la gente.
Esperamos que los temas que abordaremos sean de interés para estudiantes, investigadores, docentes, “solucionadores de problemas” como los llama Morgan e, inclusive, para muchos que construyen imágenes de si mismos a través de ese fenómeno cotidiano que denominamos trabajo.
¿Abarcaremos todo lo posible? Seguramente, no. Pero cada nueva entrega será algo más que un comienzo. Mucho más que una imagen para el recuerdo y la reflexión. Tal vez un reto. Siempre una distracción.
Al menos eso espero.

23 abril, 2011 Publicado por | Serie V.- Comunicados y/o en Red, Serie VII.- Categoría en progreso | 1 Comentario

El Teorema de los Tontos*

(Terrence E. Deal/Allan A. Kennedy
*Tomado del libro Culturas Corporativas
Versión y edición Elibeth Eduardo / Perfilnet.com)

Existen comportamientos que acompañan el día a día de todas las organizaciones, sean grandes o pequeñas. El deseo de ascender, consolidarse, conseguir respeto dentro de la organización, es uno de ellos.

En tiempos de crisis, es importante tomar nota de los mecanismos que suele desarrollar la gente para lograr el éxito que espera dentro de la empresa a la que pertenece. Si bien la literatura nos refiere que dicho éxito debería estar en consonancia con los valores, objetivos y metas de la organización (su cultura), lo cierto es que, si la organización está en dificultades, los valores culturales podrían debilitarse y otros mecanismos de supervivencia/éxito cobrar fuerza.

Así, por ejemplo, una cábala es un grupo de dos o más personas que se asocian secretamente para tramar un propósito común, generalmente el de ascender.

La razón del éxito de estas confabulaciones es un truco de la lógica del comportamiento, poco conocido. Lo llaman el Teorema de los Tontos y fue inventado hará unos veinte años por el innovador de programas de computación John Munzer. El teorema de los tontos establece que en un grupo de “n” personas, “k” de ellas serán tontas y la proporción “k” sobre “n” es una constante mayor o igual a 2/3. En otras palabras, esto quiere decir que en cualquier grupo de personas, dos terceras partes de ellas serían tontos.

¿Por qué hay tantas personas tontas en el mundo? El teorema explica que dentro de un grupo de colegas, los individuos eligen si se han de comportar como tontos o no, basándose en su percepción de sí mismos frente a sus iguales. Esta es la única forma posible de explicar el gran número de tontos que perciben sueldos altos en el mundo corporativo. Vamos a ver cómo aprovechan el teorema de los tontos los gerentes hábiles.

En cierta ocasión, se hizo una entrevista al presidente de Mitsubishi sobre el tema del empleo vitalicio en las industrias japonesas. “¿Qué hacen ustedes si un gerente medio empieza a reducir su rendimiento? ¿Qué hacen con él, si están comprometidos a emplearlo durante toda su vida?”.

El presidente respondió inmediatamente: “¡Bien, ese es un problema que hemos estudiado mucho! Primero revisamos la situación, para ver si hay algo que podamos cambiar para mejorar su desempeño. Pero si realmente no sabemos por qué ha bajado su rendimiento, entonces lo ascendemos. Porque en un 72,4% de las veces (poco más o menos), cuando ascendemos a alguien, su desempeño mejora de inmediato”.

Al ascenderlo se mejora la imagen que tiene de si mismo en relación con los otros gerentes de su mismo nivel, de manera que, obviamente, deja de conducirse como un tonto y empieza a comportarse como una persona no tonta.

En algunos negocios este teorema se puede usar de modo más inteligente aún. Por ejemplo, el paradigma de los almirantes holandeses que nos explicó Meter Kraljic, es el corolario del teorema de los tontos. Este, según Kraljic, postula que, dentro de un grupo formado por personas del mismo nivel, una cábala puede influir en la impresión que tiene el grupo respecto de quién es tonto y quién no. Es sumamente sencillo.

No hace mucho, dos oficiales subalternos de la marina holandesa hicieron un pacto. Decidieron que cuando participaran en las diferentes funciones sociales de la marina, harían todo lo posible por contar a todo el mundo la magnífica persona que era el otro.

Revelaron este pacto al público el día que ambos fueron nombrados almirantes, los dos almirantes más jóvenes que jamás haya tenido la marina holandesa. Su cábala había influido en las impresiones de su grupo de colegas en la organización. Además ayudo al proceso de creación de héroes. Lo importante aquí es que creer es ver. Esto es mucho más efectivo que aquel viejo concepto de que ver es creer.

Las Ventajas de las cábalas y otras “tonterías”

El teorema de los tontos mejora muchísimo el principio de Peter, quien dice que una persona asciende hasta su nivel de incompetencia, en donde se detiene su carrera. El teorema sostiene exactamente lo contrario: Mientras podamos progresar en la imagen que tenemos de nosotros mismos en comparación con los demás, continuaremos avanzando y siempre estaremos preparados para aprovechar las oportunidades. El papel que desempeñan la cábala y el grupo de colegas es crucial en la mejoría que logremos en la estimación de los demás.

La cábala es una palanca útil para elevar nuestra posición, y además es importante como mecanismo de protección, ya que ofrece fuerza y apoyo.

De hecho, en las culturas vigorosas, las personas crean y nutren inconscientemente las cábalas que refuerzan sus ideas y posiciones en la compañía. Es decir, hay personas que están conscientes a medias del teorema de los tontos y de cómo funciona; y se guían más por ese principio, que por otros principios más formales.

Riesgos

En ciertas industrias, sin embargo, en especial en las compañías con alta tecnología, las cábalas son desorganizadoras, porque atraviesan las líneas de la compañía. Los programadores de computadores, por ejemplo, tienden a sentir más lealtad por su profesión que por cualquier organización en particular. De manera que cambian de trabajo sin pensarlo, enfocándose siempre en la siguiente prueba.

El resultado es una rotación de personal muy alta en las empresas que están creciendo muy rápidamente y a menudo también una importante pérdida de iniciativa.

En una organización, la confianza y la lealtad al grupo son cruciales. Cualquiera que sea el tamaño de las cábalas, que pueden tener una extensión infinita, pero sus intereses tienen que estar claramente identificados. Si no pueden ser un cáncer de problemas… también infinitos.

La cábala, por definición, está enfocada en algo. Sus miembros pueden tomar prestadas las ideas y reputaciones de los demás miembros para beneficio de sus propios propósitos.

El reto de los buenos gerentes es que esos interesen de la cábala estén alineados con los objetivos de la organización, fortaleciendo sus metas y aprovechando el impulso de estas ambiciosas estructuras no formales pero vivas, para que se transformen en una poderosa palanca administrativa.

Lo contrario sería caer, en nuestra contra, en la peor máxima del teorema de los tontos.

4 junio, 2010 Publicado por | IV.- De Libros, Serie VII.- Categoría en progreso | Deja un comentario

Cultura Corporativa: Tipos y variantes de un fenómeno complejo

Sin ninguna duda, el mérito más importante del cambio de percepción que se ha producido dentro de la gerencia desde los años 80 es el reconocimiento de las empresas no deben verse como cajas negras, sin influencias de opinión de los distintos públicos que tienen que ver con ellas
Más allá de este importante cambio de percepción, el mismo ha sido determinante en la comprensión del recurso humano como prioridad dentro de las organizaciones. Es notable el avance obtenido en la valoración de la gente que ha ocurrido desde los primeros tiempos del capitalismo hasta nuestros días. Baste decir, que, en la actualidad, los líderes de las organizaciones reconocen que este factor es determinante para la formación de conceptos y opiniones en los públicos externos y para el fortalecimiento, éxito y permanencia en el tiempo de las instituciones.
Ya en otro lugar y en otro tiempo hemos trabajado el concepto de Cultura Corporativa y su evolución dentro del mundo de la gerencia, desde aquellos tiempos – en los años 50’s – en que, con estos procesos se denominaban institucionalización.
Aquí sólo señalaremos que lo que solemos entender como Cultura Corporativa supone una creencia, un sentido de cuerpo fuertemente internalizado en el conjunto de la empresa, de manera tal que los actos de cada cual resultan comprendidos por todos o al menos, por la mayoría. Esto se debe a que, la noción que representan parte del principio de que los individuos tienen una percepción común de lo que son los valores y creencias de la organización, fundados en la misión y la visión, también compartidas.

Una primera tipología
Debemos destacar, sin embargo, que esto no significa una actitud robótica. Terrence Deal y Allan Kenneddy en su libro Culturas Corporativas… (1983) establecieron, al menos, la existencia de cuatro tipos de culturas o tribus, como ellos las denominaron: del hombre duro y fuerte, la trabaje mucho, juegue mucho, y las culturas apueste a la compañía y del proceso (burocracia).
Todas estas tribus, según los autores, pueden existir en los diferentes departamentos de una misma organización, convivir en ella sin que esto represente, necesariamente, la fragmentación o anarquía de la misma. Ello depende, por supuesto, de cuán fuertemente arraigados estén la misión y la visión en el colectivo, de manera tal que, pese a los distintos valores de cada subcultura, los objetivos y las metas a lograr se encuentren siempre en la misma dirección.
Recordemos que estos autores señalan como determinante – ideal – que la formación de la cultura parta del entorno y área de negocios específicos de cada institución: esto determinará el cómo ser exitoso.
Visto así, las distintas subculturas deben entenderse como las respuestas operativas que cada área de trabajo se da a sí misma dentro de la empresa, sin perder de vista – al menos no cuando la cultura es vigorosa – cuál es el destino último de la labor que se realiza: el triunfo de la organización constituye la guía de las acciones. Las subculturas, en las culturas de mayor solidez, convergen hacia este objetivo.

Variantes posteriores sobre un mismo tema
Igualmente, Sthephen P Robbins cita una tipología propuesta por el profesor del Emory University, Jeffrey Sonnenfeld, el cual propone los siguientes tipos de culturas corporativas: academia, club, equipo de béisbol y fortaleza. Pero, además, Robbins en su libro Ccomportamiento Organizacional resume los rasgos o características fundamentales que se encuentran, siempre, en cualquier cultura. Estas serían: 1) Innovación y asunción de riesgos; 2) Atención al detalle; 3) Orientación a los resultados; 4) Orientación hacia las personas; 5) Orientación al equipo; 6) Energía, y 7) Estabilidad.
La expresión de estas características dentro de la cultura de una organización dependerá, según este autor, de la comprensión que la misma tenga del ambiente de negocios en que se desempeñe, además de su misión y su visión. Vale decir, la empresa o institución reconocerá internamente cuáles de estas características privilegiará, siempre teniendo como objetivo el éxito: tendrán mayor influencia aquellas que se entienda favorecen la misión y la visión, mientras que, las que realicen menores aportes en este sentido, resultarán marginales dentro de la cultura.

Dos poco conocidas
Otras dos clasificaciones nos resultan interesantes para mencionar en este trabajo: tanto la de Daniel Scheinsohn como la de Daniel Denison tienen clasificaciones de culturas que, en principio, resultan muy similares.
Schiensohn toma en consideración como variables de su modelo si las cultura son fuertes o débiles y si su actitud frente al entorno es de cierre o de apertura. En función de estas variables, las culturas podrían ser: 1) Autoclausura (fuerte-cierre); Vegetativas (débil-cierre): 3) Activo-adaptativas (fuerte-apertura); y 4) Pasivo-adaptativas (débil-apertura). (36)
Por su parte, Denison, a partir de principios o hipótesis que explican la influencia de la cultura sobre la efectividad de las organizaciones, señala una clasificación que, no sólo intenta integrar las cuatro hipótesis (Adaptabilidad, Participación, Misión y Consistencia) sino que, además, establece dónde está el foco de atención de cada cultura: si el mismo se encuentra orientado hacia la dinámica interna de la organización o hacia su relación con el ambiente externo.
En función de esto, las culturas – sus hipótesis – pueden apreciarse en dos ejes: aquel con tendencia hacia el cambio y la flexibilidad, en donde encontramos aquellas organizaciones con predominio de la hipótesis de la Adaptabilidad (foco externo) y la hipótesis de la Participación (foco interno). Mientras, en el segundo eje se moverían aquellas organizaciones que prefieren optar por culturas con tendencia a la estabilidad y poco ganadas al cambio en las cuales predominan las hipótesis de Misión (foco externo) y Consistencia (foco interno).
Cabe destacar que, al igual que Robbins, Denison considera que todas las hipótesis actúan dentro de las organizaciones pese al hecho de que, como se ha dicho, una se impone en su manifestación en el conjunto de la cultura.
Todas estas aproximaciones a un fenómeno tan complejo como el de la Cultura Organizacional intentan poner orden, límites y referencias a quienes tienen las necesidades de trabajar con asociaciones más que con abstracciones.
Por supuesto, todas ellas son constructos referenciales más que realidades tangibles. Sin embargo, sirven de guía para definir nuestras propias organizaciones e intentar, además, determinar dónde están las debilidades de nuestra actual cultura y dónde sus fortalezas.
Labor titánica en todos los casos pero que, cada vez más autores, nos hace percibir como necesaria y determinante.

4 junio, 2010 Publicado por | Serie II.- Libros | Deja un comentario

Net-Workaholics

ELIBETH EDUARDO

No es mía. Y aunque tiene esa apariencia, juro por Dios que no es una mala palabra: a la espera de la hora en que la nunca bien ponderada Luisa Ortega aprenda a leer, escribo mis notas para que den cumplimiento al horario ABC (abrazos, besitos y cariñitos).

El curioso neoanglicismo (creo que esta sí la inventé) lo encontré comentando un nuevo tipo de “empleo” que ha surgido en Argentina: “Se busca Net-Workaholic, con más de 250 amigos en Facebook; que cambie su estado o twitee 4 ó 5 veces al día y tenga pasión por conversar”.

Confieso: ni siquiera sueño con ver un aviso así aquí. Probablemente no tendría sentido pues siempre hay alguien en una oficina que puede encajar con “parte” del perfil. Por ejemplo, mi hermana tiene más de 700 amigos en FB (no quiero saber por qué) y, seguramente los entre $1300 y 9000 (espero que sean pesos y no dólares) que se están pagando a estos nuevos “expertos” por encontrar tendencias – lo más caro -; realizar comunicaciones internas y externas, así como administrar foros, es más de lo que gana como maestra suplente… Pero ella no tiene Twitter y no sé si podría (no lo hace en Facebook) actualizar su estado de varias a muchas veces al día.

Detalle…

¿O serán News-Workaholics?

Obviaremos el hecho de que muchos venezolanos, al enterarse de esto, consideren seriamente la posibilidad de emigrar al país del tango para que les paguen por aquello en que se divierten. También pasaremos por alto que empresas en Argentina estén pagando por una “destreza” que en Venezuela suele estar muy “contenida” en horario y dentro de las oficinas. Esta vez nos concentraremos sólo en el hecho de mercado de que difícilmente una empresa en el país deba “cazar” fuera de las filas de sus empleados alguien con estas skills.

Por el contrario, cualquier net-businessman que lea esto debería considerar que, así como los hindúes “exportan” el servicio de call centers, nuestro país podría ser la potencia emergente por “prestar” este servicio a terceros pues contamos con abundante mano de obra barata (por el número) que nos da una ventaja competitiva al respecto.

No es poca cosa: a comienzos de la década y de la expansión de Internet, Argentina era el mercado más desarrollado de la región. Hoy basta entrar una hora “siguiendo” a 3 ó 4 de los tuiteros verdugos del país (Bocaranda, el Chigüire Bipolar, Penzini Flores y los chicos de BlackberryVzla, por nombrar solo algunos del Top Ten) para darse cuenta de la rápida explosión del Twitter: se usa para advertir problemas de tráfico, difundir actividades culturales y protestas políticas, hacer solicitudes de apoyo a enfermos, pedir información sobre secuestrados; narra y comentar el Miss Universo; burlarnos de las reuniones de UNASUR y, por supuesto, hablar mal de Chávez y su gobierno mientras algunos se dan a la tarea de “averiguar” quiénes son los infiltrados que le pasan el dato a la gente de ABN y la Sala Situacional.

En cuanto a empresas, si bien los expertos en el mundo reconocen que todos estamos aprendiendo, la gente de Eliaschev ha demostrado que la ola Twitter se parece a nosotros: flexible, parejero, instantáneo y con mucho espacio para ser creativamente original. ¿Cómo lo logramos? A diferencia de los blogs que necesitan del desktop (y “parecen” trabajo), Facebook pero sobretodo Twitter no requieren de ningún talento especial o mucha dedicación, sin contar el hecho de que son fáciles de manejar vía celular: las aplicaciones para Blackberry son superiores a los usos web y lo hacen fácil, portable y divertido.

Y, puesto que tenemos, per capita, más usuarios de BB que Canadá (o estamos cerca), las redes sociales se han convertido en la manera de estar informado (saber lo que pasa aunque estés en la más inmunda de las colas) y comunicado (poder transmitirle a otros tus impresiones… en esa misma cola) en forma instantánea y, a diferencia de la radio, es a prueba de cadenas. ¿Qué más se puede pedir?

Anti-(red)social

Leía en estos días que: “si eres adicto en a la información, tienes que estar en Twitter”… y pensé que era el caso de la mayoría de quienes, como en el aviso argentino, actualizamos nuestro estado más de una vez todos los días.

Así que, cuando Bocaranda replica a Nunez Noda (revista Wired) al recomendar: “Dedique (al día) 3,5 hr a entretenimiento, 2,5 a noticias, 2 hr a (micro) blogging y 1 a juegos”, pensando qu Facebook también es entretenimiento, sentimos que somos un país que sigue el librito al pie de la letra y, por ello, prefiere al BB para hacer todo esto sin dejar de moverse, trabajar o estudiar. No sorprende, pues que RIM haya desarrollado su Curve económico a partir de nosotros: adictos a la información, conexión y socialización; paranoicos del momento en que Chávez nos imponga su “cadena perpetua” por todos los demás medios, incluyendo la prensa y los video juegos.

Supongo que, en el fondo, vemos a los iPods y los BB,(ambos tratados respetuosamente por el Alto Gobierno) como la última trinchera: aquella en que nuestra voz de rebeldía interior se encuentra con otras rebeldías; espacios en los cuales el silencio retumba y todos gritamos: “Abajo cadenas”, “Gloria al bravo pueblo” y “Chávez: estás ladilla”.

El gobierno lo sabe. Sin atreverse a decir, como Fidel, que Internet es un arma del demonio capitalista en contra de la libertad de los pueblos, Facebook y Twitter se han convertido en la nueva guarimba de la “ultraderecha” para desacreditar al Presidente y su revolución (comunista-gorilista) “bonita” y armada.

Por eso los inflitran y las usan para hacer correr rumores y apuntalar la indefensión aprendida. Pero no las atacan: temen su respuesta pues, hace un mes exacto, los “twitterterroristas” venezolanos (según ABN, Mari Pili y Chávez) nos colamos en el Top Ten de Twitter y en los medios de comunicación del mundo protestando por el cierre de 35 radios. Por el cerco a la libertad de expresión y de protesta.

Los venezolanos somos adictos a lo nuevo, a las tecnologías de punta y a nuestro legítimo derecho de vivir en democracia y construir un país mejor. Para todos.

Como Petkoff, creo que estos “anticuerpos democráticos” son el principal obstáculo de Chávez para seguir en el poder sin mostrarse como el dictador que es. No obstante, esos anti cuerpos no son suficientes: hay que generar ciudadanos y avanzar en la recuperación de la institucionalidad y los espacios democráticos. Visto así, la campaña :”un twitero nuevo todos los días” luce como el grito de quien no quiere quedarse sin voz.

Así que, ni Net-Workaholics ni News-Workaholics: en Irán y en Venezuela el Twitter perdió su frivolidad y es , en su mayoría, una herramienta muy seria de resistencia cívica.

Que hallamos inventado el hast (#) “maricaganaste” es pura coincidencia…

Enviado desde mi dispositivo movil BlackBerry® de Digitel.

30 agosto, 2009 Publicado por | Serie II.- Libros | Deja un comentario

   

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